Miércoles
08.10.14 Invirtiendo el Camino Francés. Triacastela. ¿Que como esta
la tripa de la que hace poco parecía que iba a morir? Pues muy bien,
gracias. Del mismo modo que empezaron las molestias sin que supiera
su origen estas remitieron y desaparecieron, pero para dar lugar a
una nueva plaga. Esta noche se ve que he castigado con saña una
muela y hoy estoy fatal de dolor. Tengo esta muela partida, pero los
médicos que la ven me dicen que se puede salvar, previo pago, como
no hay con que pagarlo la mantengo esperando tiempos más prósperos,
vano sueño, y de vez en cuando me da algún disgusto. Me ha
molestado esta noche y ya por la mañana me tiene algo más que
molesto.
Llego
a Triacastela y me dirijo al centro de salud, me dicen lo que ya se y
me recetan antibióticos y antinflamatorios, para una semana. Con
todo esto se me hacen horas en las que afrontar la dura subida a O
Cerbeiro, dura, y con lluvia intensa que cae ahora y que seguirá y aumentará en intensidad esta tarde y esta noche, opto por refugiarme
en el albergue de la localidad, soñando con meterme en el cuerpo
esas pastillas, meter mi cuerpo en el saco y dormir. Antes he de
comer algo y el agua no deja de caer.
Espero
a la apertura de tiendas y farmacia y espero a que la lluvia me de un
respiro, para ir a por las cosas que preciso de ambos sitios y
meterme en la cama. Los precios de la tienda son salvajes, me limito
a comprar pan por el que pago el rescate de un rey.
Monserrat
y Françes, de Tarragona, Pepe de Cantabria, Raquel de Almería, un
par de franceses que viajan con dos alemanas, tres israelís con los
que comparto dormitorio si bien no viajan juntos, uno va solo y los
otros dos si lo comparten, el que va solo se ducho al salir de casa y
no piensa hacerlo hasta que regrese por el hedor que despide, dos
palestinos y muchos más conforman la fauna del albergue hoy, por la
noche Divina que así se llama la hospitalera me enseña a distinguir
la Boletus edulis que me las encontré en San Roque y por no saber que especie eran se quedaron sin ser comidas. Voy desentrañando el
misterio de los menajes, ya se de primera mano que los hace
desaparecer. La tarde es de lluvia intensa y por la noche se prevé sea más si cabe. Por ese precio mañana se espera que llueva poco o
nada, dependerá de la zona.
El
albergue esta planteado en dos edificios, teniendo cada uno de ellos
servicios independientes, con un área de estar demasiado reducida ya
que a su vez hace las veces de comedor. Grandes cristaleras permiten
ver un entorno natural encantador y por la tarde ya algunos demandan
calefacción que finalmente se pone, la noche lo requiere.
Retraso
la hora de irme a dormir, entretenido conversando con los demás
peregrinos y a sabiendas que la noche no será sencilla, el
dormitorio apesta por su inquilino y la muela no deja de molestarme.
Termino fuera, en la puerta, de charla con los franceses que fuman
hachís mientras se habla de vinos. Pepe comenzó el camino en su
primer día de jubilación, Françes va sin ganas, solo por acompañar
a Montse, su esposa, y no lo disimula. Raquel hace fotos y se
interesa por la gente, la noche es agradable y cálida, tras las
ventanas se ve llover.
![]() |
| Raquel |

No hay comentarios:
Publicar un comentario