Jueves
28.08.14 Jornadas lusitanas IV. ¿Se
puede ser homicida por ser maleducado? Hoy he visto que si. Tengo que
matizar esos adjetivos, les faltan los apellidos, educación vial y
homicidio involuntario, accidental o en grado de tentativa, como
prefieras, ahora si.
Tras
dos meses ya cumplidos por las carreteras, he visto dos, tres
grupetas diarias de ciclistas que salen más o menos alegres y
numerosos. Solo llevo cuatro días por aquí y me resulta curioso no haberme cruzado con alguna, incluso ciclistas que ruedan solos son
escasos, muy escasos. Ahora tengo la explicación, los matan, los están exterminando. Aquí no nos quieren. Nuestra presencia en las
carreteras les molesta y nos tiran de ellas cuando no directamente
nos intentan matar.
El
catálogo de salvajadas que llevo vistas es extenso de detallar, solo
dos apuntes, no entres en una rotonda sin haber legalizado antes tu
testamento vital. La otra hace que me avergüence de como he llegado a
perder los nervios, pero ha sido un día largo de “afrentas”
sumadas a las de los últimos días y he explotado cuando un coche se
ha saltado un stop ignorándome y lo he evitado frenando a escasos dos
centímetros del el. He tirado la bici al suelo y me he puesto a
decirle todo lo que me ha venido a la cabeza, poco bueno, dejando
detenido el transito en el cruce hasta que me he calmado.
Igual
quieren que viajemos por la anunciada Ecovia que me temo que es un
fraude. Del termino
de Albufeira, que no es pequeña población, han ejecutado 1,8 km, en
casco urbano, peor lo vi hace dos días con tan solo 10 metros de
carril bici, así, en mitad de la nada. Después encuentras otro cartel
en Albufeira, en ningún sitio, como un monolito sin camino ni carril
ni carretera senda o lo que sea que llegue hasta el, anunciando un
punto de la Ecovia. Con una foto que tendría que mostrar el trazado
ya quemada por el sol de no se sabe que verano.
Ahora
comprendo también ese pulgar el alto de los saludos, como a un
gladiador al que se le termina de conceder la vida en lugar de
matarlo en alguna cuneta.
Me
faltan kilómetros en mis piernas y en mis ojos, pasaré por peores
lugares y otros países o regiones seguramente harán bueno este, en
cuanto a circular por el en bici se refiere, pero hoy estoy muy
enfadado, se me pasará y mañana rodare de nuevo.
¿Cuantos
perros se pueden tener en una finca? El hijo de los dueños de donde
he dormido caza conejos y los tiene todos, 15, 20, no se, una
cantidad inusitadamente inmensa de estos, que han pretendido con sus
ladridos estropear mi noche de descanso sin lograrlo, bien por lo
poco que dormí la anterior, bien por i cansancio de andar perdido
entre Faro, su aeropuerto, playa, universidad y polígonos, por el
calor sofocante, el caso es que he dormido de un tirón y hasta bien
tarde despertando descansado y de un excelente humor.
Desayuno
en Almacil conversando con el dueño del bar y salgo para Quarteira
en cuya entrada e detengo para comprar provisiones y familiarizarme
con marcas y precios locales. ¡Como se puede añorar tanto los
mercadonas que me acompañaron desde que partí!, si bien voy
encontrando que cadenas de tiendas me ofrecen que cosas y a que
precios.
Se
terminan mis cuadernos de escribir y en una tienda compro uno, 0,95 €
de blancas, finas y satinadas 80 páginas, sin pautar, con dos
delgados y estrechos márgenes separados en rojo, un A5 con tapas de cartón negro mate al que le falta gramaje para ser perfecto y que me
ha gustado desde el momento que lo he visto y ahora uso.
Al
ver una señal de la que solo queda el poste me viene a mi recuerdo
un episodio gamberro, que me pone a reír solo como estoy, en los
años 90´s la Consellereia de turismo valenciana emprendió una
campaña con carteles, prensa, TV, etc que tenia por título “cosas
ben fetes amb una somriure” . Uno de estos carteles, en metal,
terminó sobre mi cama, en la pared y la cabeza, pretendiendo con
ello motivar a mi pareja e implicarle en el corporativismo
institucional a que aportara su granito de arena al bien de nuestra
siempre bien amada comunidad y de paso con egoístas fines lúdico –
eróticos ¿por que no?. Arrancó el dichoso cartel mas sonrisas en
los que lo fueron viendo que en mi interesada, si bien continuó allí
tiempo con su callada, de ella, complicidad.
Veo
por las poblaciones que paso pocas bicis con candado y muchas
apoyadas sin más, lo que me ofrece algo de tranquilidad al respecto
de los robos y hoy una con candado y entera pero bajo una espesa capa
de telarañas en Quarteira. No es que esto me relaje en mis
precauciones pero si hace que en los momentos que por imperativos la
he de dejar breves momentos, no lo haga con el corazón encogido.
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