Domingo
03.08.14 Monda, Andalucía, 16:00 horas de un domingo de agosto, en Andalucía, repito, pueblo de interior, ¿no da calor con solo leerlo?
Solo un idiota en las calles del pueblo y ese soy yo. Si hay tonto
del pueblo o este es mas sensato o es que tiene quien cuide de el. El
lugar, la hora y la estación invitan a... NADA, nada que este a mi
alcance, para estas situaciones se invento el sofá y la siesta.
He
dormido genial esta noche, despertar y ver amanecer a mi derecha en
el mirador ha sido una carga de energía tras una noche en que incluso
he soñado que era joven, había también una muchacha, tipo ratón de
biblioteca, y la invitaba al cine, me he despertado antes de ver la
película, lastima. La orientación en la que me acuesto no obedece a feng shui de ningún tipo, está marcada por la discreción y el
camuflaje, me aseo en la fuente a placer, solo como estoy a estas
horas de la mañana de un domingo, y me dirijo al primer lugar
abierto para tomar un café y que me pasen una cuenta totalmente
abusiva por el mismo, en parte compenso, en mi balance de dinero
disponible vs necesidades, con el hallazgo de un mechero con la carga
a tope, ayer llegando a Coín y frente a una tienda de autorecambios también encontré un pulpo (de los que se comen, no, de los otros) de
45 cm que ya uso desde entonces para contener el petate dentro de la
canasta del manillar, el pulpo tenía aún colgada la etiqueta.
Hay
un tiempo para perder y otro para encontrar. Bueno así no aparece en
el Eclesiastés pero va en la línea ¿no?
Salgo
después de Coín en dirección Monda y el primer lugar que encuentro
al llegar tiene wifi y una más que amable camarera que me deja
usarlo durante unas horas por lo que paso allí la mañana atendiendo
correspondencia cómodamente sentado y al fresco del local hasta que
el hambre me empuja a la panadería. Como en una plaza, la fuente es
una bendición de agua fresquísima junto a un monumento al
carbonero, veo tres bares que mi maltrecha situación me aconseja
sabiamente mantener alejados a pesar de las ganas que tenga de un
café con hielo.
Estos
pueblos de interior mantienen su poco de población foránea, que sea
por precio, tranquilidad o por que les da la real gana han optado por
estar cerca de la costa sin morar en ella. Más algún otro que pasa
por aquí recorriendo el interior y no quedándose eternamente en el
resort. He dejado de ver los helicópteros, o el incendio esta
controlado o en mi breve recorrido de esta mañana me alejé de su
ruta de acarreo de agua, un sikorsky y un helix, de esos de doble
aspa superpuesta y sin rotor de cola, tipo autogiro, modelos ya
veteranos ambos.
Paso
las horas medio leyendo el que compré de Dante en Almuñecar,
decidido por su precio y por ser lectura de Rupert cuando nos
despedimos, con medidas visitas a la fuente ya que si bebo mucho y no
lo sudo, por algún otro sitio pide de salir y estando en población
me modero ante tales exigencias orgánicas.
Un
hombre del lugar comparte banco y conversación un rato conmigo, ya
pasada la siesta o casi, hablamos de pinsapos, de Pasos Largos,
último bandolero andaluz, de como labra sus campos con dos mulos, no
entiende que nadie viaje en bici por voluntad propia y no me atrevo a
pretender cambiar su sensato parecer.
Doy
un salto de Monda a Ojén, ya muy próxima a Marbella con la
intención de hacer noche, precioso pueblo de pronunciadas cuestas,
estrechas calles y minúsculas plazas en una de las cuales su iglesia
de Ntra. Sra. de la Encarnación convertida en tal en el año de
1.505 siendo antes una antigua mezquita de la que conserva el
alminar, ahora campanario. Inquietante San Dionisio Areopagita, eso
si, imagen que la adorna en su interior por ser patrón de la
localidad y que a diferencia de de esos deprimentes símbolos y listas
de caídos por Dios y por la Patria luce una placa en su fachada con
una sencilla oración.
SEÑOR
LA
GUERRA ES MALA Y BÁRBARA
LA
GUERRA ODIADA POR LAS MADRES
LAS
ALMAS ENTIGRECE (pone eso, no “entristece”, palabra)
MIENTRAS
LA GUERRA PASA
QUIEN
SEMBRARÁ TIERRA
QUIEN
SEGARÁ LA ESPIGA
QUE
JUNIO AMARILLECE
SEÑOR
NO A LA GUERRA
El
rumor del agua de sus fuentes dan a esta plaza junto al empedrado del
suelo un encanto especial y por fortuna las dos palmeras que
flanquean la entrada de la iglesia, una preñada de dátiles, se
muestran enteras tras semanas de ver a muchas decapitadas a
consecuencia del picudo.
Ceno
en esta plaza, copiosamente, estos dos últimos días he comido menos
y empiezo a acusarlo, lo mismo es imaginación mía pero las cuestas
se me hacen de nuevo mas duras y por la tarde he caminado junto a la
bici como hacía días que no me veía obligado a hacer.
Poco
antes de llegar al pueblo, en un hermosísimo pinar con refugio he
visto descansando a una docena o así de brigadistas lo que me
confirma definitivamente mi sospecha de que lograron controlar el
fuego en Mijas.
Mientras
hacia mi forzada en Roquetas de Mar dormí principalmente a un
costado de la biblioteca, la que por fortuna no padece la mutilación
en su horario que otras muchas por la época estival, contrasentido
donde lo haya en el momento del año en que más gente disfruta de
más tiempo libre con extremos como el de la Estación Cártoma donde
directamente está cerrada hasta septiembre. El caso es que durante
esos días a que me refiero busqué consuelo a mis desgracias en las
enseñanzas que discípulos del hombre o sus filosofías le atribuyen
ya que del buen señor no disponemos ni una triste línea que se le
pueda atribuir. ¿Hasta que punto su filosofía es propia o se la
endosaron?, pues ni idea, pero eso no le resta mérito a algunas
reflexiones sean estas de quien sean.
Al
tema. Este buen señor que recordemos fue esclavo una parte de su
vida, ya una vez manumitido y por pensar y por decir lo que pensaba
fue condenado y exiliado, allí pobre como era tan solo tenia una
posesión de mérito, una lámpara de hierro. Aún esta le fue
robada, con total “estoicismo” la sustituyo por otra de barro en
un intento de alejar de sí ambiciones ajenas.
Viajé
con cosas que otros codiciaron, por sí mismas o por el dinero que su
venta les pudo reportar. Ahora viajo en barro. Y muy bien, por
cierto, podemos suponer que la lámpara de barro alumbró su exilio
tan bien como la de hierro.
NOTAS
PARA EL MONOGRÁFICO DE CUARTOS DE BAÑO, ASEOS, LAVABOS, LETRINAS,
RETRETES, EXCUSADOS, WC, ETC, ETC, ETC, QUE MI HUMILDE CONDICIÓN DE
SER VIVO DEL REINO ANIMAL, MI EDUCACIÓN Y SENTIDO DE LA DECENCIA MÁS
MI SITUACIÓN NÓMADA O TRANHUMANTE ME IMPULSAN A CONOCER, PADECER O
DISFRUTAR A LO LARGO DE LOS DÍAS Y KILÓMETROS DE PERIPLO SIN QUE
POR ELLO TERMINEN DE PRODUCIRME SORPRESA Y ASOMBRO.
Nota
segunda. Aseo “de Autor” minimalismo que podría hacer pasar al
mismísimo John Pawson por barroco. El lavabo tiene el tamaño de un
vaso de los que se emplean para dejar los cepillos de dientes y sobre
el una especie de agujero en la pared por el que supuestamente ha de
salir el agua sin mas pistas de que proceso se ha de seguir para que
eso suceda. En el suelo ni rastro de pulsador y acostumbrado como
estamos a los diversos artilugios que detectan la humana presencia y
que ya tratare en otras notas de este monográfico muevo mis manos en
ridículos ejercicios viendo si activo “algo” y así es, el agua
sale y como sale.
Me
cae desde el cabello después de salpicar en ese recipiente idóneo
para servir chupitos y que se hace pasar por lavabo, por la cara, las
gafas lavadas de paso, camiseta, brazos, dejando el espejo con un
gotelé acuoso. Quiero suponer que ese instrumento aspira a ser una
ducha de cintura para arriba, se le ve la vocación o simplemente es
de esos sofisticados sistemas domóticos cuyo programa a decidido
tirarse en toda mi cara.
Armado
como voy con mi toalla y con intención de lavarme el tema no tiene
mayor trascendencia que la anécdota. Por cierto el lugar es uno de
esos con mucho gastrobar y mucho premium grafiteado con tiza en sus negras y mates paredes en sus paredes,
por supuesto.
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