Domingo 06.07.14 Tras dormir en La Azohia, desayuno en Isla Plana y desde el centro social de su AVV conecto un rato a la red, webs de prensa, un rápido vistazo al correo donde solo encuentro una notificación que me indica que igual Rupert no recibió el suyo, nada más.
Puerto
de Mazarrón. Un tomate, una naranja, un melocotón y una barra de
pan, 1,69 €. Me como media barra de pan, bocadillo de atún con tomate,
la naranja de postre. Las horas tontas del día, esas que no logro
ocupar con nada, las encuentro más vacías si cabe que el resto de
los vacíos días. “...dejar
que el tiempo fluya mansamente es, ya de por sí, suficiente placer”
decía el protagonista de un hermoso libro de Ernst Jünger, ¿en
serio? ¿que tipo de equilibrio mental o espiritual se precisa para
pensar de ese modo?, dejamos esto pendiente para otro momento, ahora
me resulta imposible.
Me
preocupa y mucho la jornada de mañana, Águilas es mi siguiente punto
y aún no de de donde puedo sacar ni las fuerzas físicas ni el
estado mental que necesito para hacerlo. Lo haré, esta claro. Mis
pies están rotos, eso ya lo he dicho, los calcaneos en concreto, con
eso duele caminar, un leve paseo no, una moderada caminata ya si
empieza a ser algo más que molesto, lo que estoy haciendo ahora
mismo duele y mucho. La alternativa es ir sobre la bici, solo que
apenas doy unas pedaladas noto una carga muscular que me impide
seguir. Cada jornada recorro menos distancia y me supone mayor
esfuerzo, comienzo el día ya agotado para terminarlo extenuado.
Puedo omitir todos estos comentarios, esta claro, hacer como que no
sucede, pero no seria cierto, si algo me esta acompañando en cada
jornada es la fatiga y el dolor, anoche dormí sintiéndolo así, como
hacía muchos años que no lo padecía.
Puedo
esperar y recuperarme pero cuando lo hice estos días pasados de poca
ayuda fue y mi confianza en ir adquiriendo algo de tono, un poco mas
de fuerza, se desvanecen, toca subir a pie y bajar sobre la bici como
ya está sucediendo cada día un poco más pero a costa del dolor en
esos tendones, no voy en bici, voy con bici.
El
vivir a la intemperie fatiga, y es verano, el comer regular también,
la falta de sueño debida a la calidad de los vivac, el camino y
todo ello va pasando factura a la moral.
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