Domingo
y lunes 25 y 26.01.15 Por el 2007 seguía un proceso de “sanación”
consistente en atiborrarme de ansiolíticos y ver dos veces al mes a
un terapeuta. Con este, logre mi cierto grado de amistad. Creo que
lo podría llamar así y no confundir el nivel de complicidad e intimidad con el como parte del proceso terapéutico, pero a saber.
La
hora que compartíamos cada dos semanas la pasábamos fumando
clandestinamente en la consulta, pública, hablando de literatura o
filosofía y buscando soluciones a las soledades que ambos padecíamos con nuestras respectivas relaciones de pareja. El pensaba dejar a la
suya y tener un perro. Lo hizo. Yo voy sin perro.
Por
aquel entonces leía sobre intrigas romanas renacentistas, me dio por ahí, los Borjia o Borja me han distraído mucho, los Colonna y los
Orsini entre otros. La cantidad de papeles, no me gusta leer en
pantalla, que pude leer sobre el asesinato del Valentino, incluida la
versión que sobre los hechos de Maquiavelo.
Siendo
el conocedor de mis lecturas, me recomendó leer Bomarzo, de Mujica Láinez, que si bien es cierto que es novela, es hermosa y va de esa gente,
con excursiones florentinas incluidas. Tengo una deuda con el, aunque
solo sea por poner a mi alcance esta bella lectura.
Como
paso gran parte del domingo estudiando posibles rutas para las
próximas dos semanas, veo con agrado que puedo pasar por Bomarzo y
desde allí llegar a Perugia y Assisi. Voy anotando varios recorridos
viendo que pasen por poblaciones que de antemano me ofrezcan algún
atractivo para visitar y hacer tiempo.
Antes
de todo esto, por la mañana temprano, me volvió a suceder lo mismo
que en septiembre. Llega el día en que ha de estar ingresada mi
pensión y al ir a sacar dinero, esta no está. Regresaré por la
tarde y un incidente me hace recapacitar sobre mi imprudencia. Tras
introducir la tarjeta en un cajero, este muestra un texto en donde me
informa que esta leyendo la misma, hasta ahí bien. La cosa se pone
fea cuando el texto en cuestión el mismo y sin cambiar, permanece en
pantalla un minuto, dos, hasta cerca de diez minutos. A esto yo
pensando ya en pasar el resto del día, y la noche si hiciera falta,
plantado frente al cajero. Lección aprendida. No introducir la
tarjeta en un cajero cuya entidad no este abierta al público en ese
instante. Nada de horarios de tarde o noche y nada de días festivos.
Visitar
San Pedro y por la tarde de pasada Santa Maria la Mayor, pero sobre
todo invierto nueve horas en visitar una por una cualquier tienda en
donde aunque sea remotamente puedan tener en venta la prenda de
goro-tex.
Y
las encuentro, nueve horas de recorrer tiendas dan para mucho, entre
otras cosas para inflamar mis pies y dejar mis ligamentos para el
desguace.
Veo
cosas que no son de mi talla, prendas de abrigo que no las hacen
aptas para el uso todo el año, y pretendo un impermeable que
transpire que pueda usar igualmente en primavera o verano. Algunas no
cumplen los requisitos, o no están rebajadas lo suficiente, las
prendas técnicas se venden de un año para otro y no las liquidan
del mismo modo que las de temporada. No me condiciona ni marca ni
color, pero si quiero un par de bolsillos, que no todas lo tienen, y
cremallera en las axilas para ayudar en la evaporación. Al final
encuentro lo que busco y con un 10% de descuento adicional sobre el
marcado me permite su compra, aun comprometiendo el resto del mes
ante cualquier posible imprevisto. A todo esto, no me viene mal el
retraso con lo del pasaporte, de otro modo no hubiera podido, a pesar
de mis magros ahorros, afrontar en este mes la compra de la chaqueta
y el precio del embarque una vez llegue a Brindisi.
Caminar
la última hora hacia casa de mi hospitalera se me hace doloroso, por
suerte mañana tocara pedalear y eso si puedo hacerlo.
Tendrá de invitada a Marta, una amiga suya con la que me cuesta comunicar,
nacida en Alemania no termino de comprender su italiano ni ella mi
español. Por otro lado la señora acusa notablemente el "Deutschland, Deutschland über alles", Cansados, nos retiramos a dormir al poco de terminar la
cena.
No hay comentarios:
Publicar un comentario