Translate

miércoles, 8 de octubre de 2014

Lunes 29.09.14 Hoy me he salido del mapa. Terminado en Malpica la Ruta dos Faros, continúo por la costa en dirección a La Coruña pero el plano que me facilitaron en Muxía es de esta ruta y en Malpica se termina también el plano. Incluye Buños, al interior, donde ha pasado la noche durmiendo en una estación de servicio abandonada junto a un centro de información turística comarcal abandonado. No se si el pueblo sufre algún tipo de revés en su desarrollo o simplemente no se cubrieron las optimistas expectativas que ambos lugares tenían reservadas. Sus gentes son de una amabilidad como no he conocido en todo mi viaje y se deja sentir el que esté apartado de rutas turísticas o de peregrinaje, sobre todo en los precios que ya no son los que sufrí días pasados.

En ausencia de plano, activo mi GPS femenino, a saber, preguntar a toda alma viviente. Esto entraña agradables sorpresas y no pocos riesgos. Lo mejor, preguntar a muchos.

Preguntar por distancias es arriesgado ya que no todo el mundo las sabe pero la gente por no decírtelo te suelta lo que cree o estima. De dificultades ni hablar. Cada cual las ve según su esfuerzo en afrontarlas y no hay nada más subjetivo, la suave pendiente de quien va de acompañante en un coche puede ser una infernal y eterna subida o al contrario, gente poco dadas a la actividad física se espanta ante un repecho que poco o nada te supone superar.

Las informaciones, en ocasiones son contrarias, con más frecuencia de lo que esperas, incluso cuando te las dan al mismo tiempo más de una persona iniciándose entre ellos un debate sobre que camino es el más bonito o indicado para alcanzar un determinado lugar.

Cruzando Portugal, en una aldea con río, sentados a lo largo del puente y juntos se encontraban cinco jubilados y se me ocurrió preguntar. Los cinco e respondieron a una vez, cosas distintas con brazos que señalaron todos los sentidos y direcciones, en portugués, me daban “su” explicación, cada cual la suya y personal.

Con los mapas suceden otras cosas. Los he usado ya de todo tipo, pelambre y color. Editados por municipios turísticos, por comarcas en Portugal, por provincias en Andalucía, algún autonómico, otro de todo el país como el que finalmente logré poco antes de alcanzar Lisboa, el último tan solo de una ruta marcada sobre un trozo de plano topográfico, sin olvidar con los que facilitan en los pasaportes o documentación del Camino de Santiago. Con mil calidades de información distinta y lo más desconcertante, con escalas diversas. En ocasiones dos pueblos que pienso más distanciados no lo están y al contrario. En el arte de calcular esas distancias tiene mucho que decir la dificultad del camino que estira o acorta distancias. Subjetivamente, claro. Tamaños de letra corresponden a importancia de poblaciones, ¿pero importante en que sentido?, en Portugal desistí de cualquier intento de seguir esa pauta ya que poblaciones resaltadas sobre el plano eran aldeas o poco más y pasaba por otras de mayor empaque que ni en el plano aparecían dándose muchas veces el caso que en brote de una pedania o barrio apartado de costa, toma importancia y crece y su cabeza de partido o municipio quedó despoblado aún teniendo mayor peso administrativo. Con los del Camino sucede algo similar, una población donde el camino pasa, sale en los planos aunque después esta no la conozcan gentes ajenas a el ni salga en otros planos de carreteras.

Al final pregunto, la misma pregunta y constantemente a diversas personas, uso una opinión colegiada, para sacar mi propia idea de donde voy y por donde, mucho más a falta de un mapa, como hoy.

Por otro lado, de este modo se va conociendo a gentes, de paso, que si andan sobrados de tiempo y tienen ganas te van dando la oportunidad de ir cubriendo tu “cupo social”, la cuota precisa de relaciones, cada cual a su modo los hay que te desconciertan y con quienes por la razón que sea notas inmediata conexión, que casos los hay para escribir toneladas de páginas. Y así, preguntando por que camino tomar, en Arteixo, y ante dos carreteras con igual distancia a La Coruña, conozco a Emilio y Raul, socios con un par de restaurantes en dicha población, con los que paso un buen rato compartiendo un café y una invitación a comer mañana con ellos. De paso me indican lugar para hacer noche.


Por lo demás día cansino, de subir y bajar cuestas, de tomar una senda que me indican y terminarla a pie por no poder subir por ella en bici. Termino cansado, caminando por La Coruña con la bici en la mano hasta encontrar el lugar que me indicaron. Mañana tendré planos, pero... seguiré preguntando.

No hay comentarios:

Publicar un comentario