Miércoles 13.08.14 Sanlúcar de Barrameda. Supongo que se junto todo, la paliza
de ayer, lo tranquilo del sitio donde dormí, el caso es que de un
tirón o casi y hasta pasadas las 08:00, un lujo de noche. Tras mi
café en una venta de carretera continuo camino a Rota, tramos en
obras por un lado cerrado al tráfico y por otro la entrada a la base
que no puedo flanquear, allí me indican que a pesar de estar cerrado
ese tramo con la bici puedo pasar, cosa que hago.
En
Rota las visita de rigor, primero a conocer su hermosa playa, después
casco histórico donde me encuentro la biblioteca que uso un buen
rato, post subido y correo a Lev que me responde al instante con mi
consiguiente alegría, llevaba días sin saber de el.
Tras
comprar pan y unos bizcochos espantosos que se me antojan por baratos
pregunto por caminos para ir por Chipiona a Sanlúcar, al final me
hablan de un carril bici que resulta terminar siendo una vía verde
que une Rota con Sanlúcar si bien en ese extremo no está indicado
en el cartel del inicio. Este cartel es un despropósito con poca o
ninguna información incidiendo tan solo en procurar hacer atractivo
un tramo que no lo es a todas luces, salvo el pinar de Chiclana en
donde por cierto entre otras especies habitan camaleones. Hago el
camino después de comer algún bizcocho de esos encontrándome por el
camino tan solo a un animal en bici que por poco me arroya bajando de
un paso elevado a toda velocidad por donde apenas si puede pasar una
sola bici a la vez. Antes de llegar a Chipiona veo las indicaciones
de que el camino continua hasta Sanlúcar lo que me produce gran
satisfacción ya que si el camino no es ninguna maravilla paisajista si tiene el atractivo de la tranquilidad de circular sin vehículos.
Solo
veo en Chipiona el faro que anuncian, y será cierto, como el más
alto de España pero mi ansiedad por saber el modo en que continuaré
mi viaje a partir de mañana me hace ponerme de nuevo en camino.
La vía verde me deja en La Jara, pegada al mar si bien se ve con
claridad el Guadalquivir con su otra orilla ya en Huelva. En la
oficina de información obtengo por fin información. Y esta es de
las que dan gusto oír. Sí es posible ir por la playa del Parque de
Doñana hasta Matalascañas, ahora si... 35 km de playa, de arenas,
que me recomiendan pase en la bajamar, tras consultar un horario de
mareas vemos que esta se producirá mañana a las 12:26 siendo la
pleamar previa a las 6:22. Si cruzo temprano encontrare el mar retirándose y la arena que deja al descubierto más dura procurando
de este modo adelantar todo lo posible ya que a las 18:44 volverá a tener de nuevo pleamar y desconozco con la bici cargada si podre ir
sobre ella o no, en que tramos y a que horas.
De
cualquier modo lo primero que hago es comprar dos botellas de agua
para que al menos esta no me falte. Las meto en la mochila que mañana
llevaré a mi espalda para que de este modo pese menos la bici cuando
este desmontado de ella.
Ceno
en la desembocadura mientras veo una de las puestas de sol mas
hermosas que recuerdo, frente a mi el río y detrás de el Doñana.
Me
he distraído repartiendo lo mejor posible el peso a ambos lados y
cosas pesadas en la mochila como decía antes, solo en agua son 6
kilos, De nuevo el tener esta bici en vez de con la que salí igual
me beneficia, por las ruedas principalmente, con las otras y el peso
que llevaba cruzar una interminable playa podría convertirse en una agonía.
Se
da otra circunstancia, mañana el viento sopla de poniente, lo tendré
de cara, si, pero sera fresco, mientra que pasado mañana es de
levante, que aquí es tórrido como ya he tenido ocasión de padecer.
Cosas
como la dirección del viento o el horario de mareas nunca pensé hace
no mucho tiempo que pudieran marcar las jornadas. Dentro de no mucho
entraran en juego las previsiones de lluvia con todo lo que eso
implica, desde días en que no me moveré y noches que se me
complicarán al necesitar resguardo. Por lo pronto en unas semanas o
así ya debería de procurar no dormir si no es bajo algún tipo de
protección así como que la totalidad de mis cosas viajen dentro de
algo estanco, uno se puede mojar si después dispones de prendas
secas. Tema aparte será el calzado, del que por el momento no
dispongo de recambio.
Me
acomodo en Fabrica de Hielo, un centro cultural con el Parque de
Doñana como protagonista, en un rincón para pasar la noche y frente
a mi el embarcadero, leo un rato escuchando el relincho de tres
yeguas que enganchadas a sus carros esperan clientes, alrededor
puestos de venta ambulantes.
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